Acclaim (For Reviews by opera role, see Repertoire)
'Atonement', a beautiful way of remembering the history of the Jewish people

Dividida en tres movimientos o partes: Holocausto, Inquisición y Masada, la cantata Atonement (Expiación) de Marvin David Levy, es una forma hermosa de hacer indeleble el recuerdo de tres tremendos episodios en la historia del pueblo judío. El estreno de esta obra en el sur de la Florida por parte de la Orchestra Miami y su directora Elaine Rinaldi, contó con el coro de la orquesta, más la soprano Elizabeth Caballero y el tenor Michael Hendrick, quienes dieron una entrega muy sentida en el marco del Temple Israel of Greater Miami, en la tarde del domingo 23.

Como narrador ofició el Rabino M. Thomas Heyn, líder espiritual de la comunidad adscrita a ese templo. En la primera parte de la obra, es la coral la que lleva el lado protagónico, las voces múltiples que encarnan el recuerdo de los millones exterminados en campos de concentración nazi durante la II Guerra Mundial. De más está decir que las condiciones acústicas del lugar son excepcionales y esto hizo que la labor del coro mixto resultara verdaderamente impactante y conmovedora.

La segunda parte, que refleja la expulsión de los judíos de España, en 1492, y la aparente conversión al catolicismo de los judíos llamados marranos, que sin embargo seguían, enfrentando el peligro mortal de la Inquisición, observando sus tradiciones judías en secreto. Con conmovedores textos en español sefardita, inglés y latín, esta parte estuvo a cargo de la maravillosa Caballero que lució su espléndida voz que parecía ascender por las bóvedas de la sinagoga y seguir a las alturas. Pero no menos conmovedor ni entregado resultó Hendrick en la tercera parte, donde se narra el heroísmo del pueblo sitiado en el peñón de Masada, Israel, y que al verse perdidos, deciden suicidarse todos antes de que caer como esclavos del poder romano. La más larga de toda la obra, inspirada en los cantos funerarios judíos conocidos como Kaddish, esta parte exige mucho del cantante, pero el tenor pasó la ardua prueba con colores triunfales que arrancaron los aplausos del público el primer movimiento de esa parte con estentóreos “Amén”.

La labor del Rabino Heyn, comentando entre movimientos los acontecimientos que narraba la cantata, también fue un aporte valioso.

La orquesta, que ya había brillado en la obertura de Candide, de Bernstein, al principio de la tarde, estuvo a la altura de esta obra que merece ser más conocida. Sin duda un brillante fin de temporada.

Información sobre Orchestra Miami en 305-274-2103 y OrchestraMiami.org.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/entretenimiento/musica/article146667249.html#storylink=cpy

Daniel Hernández, The New Herald
Back to List
Back to Top